martes, 27 de mayo de 2008
intento de soneto inglés
Metafóricamente hablando, yo
siento calor en la fría llovizna
no me ataca, como a muchos,maligna;
raramente, reí cuando el Sol cayó.
Como una ducha tibia en mis cabellos
festejo y descanso en mi ironía,
mientras otros, cuando el sol caía,
se derretían al no haber destellos.
Estas estupideces tan banales
ocurren constantemente, más cualquier
idiota con tinte artista do quier
puede cambiar, a la lente, sus cristales.
¡Qué lástima, compañero! Tragedia!
Que haya, tras lo bello, esa miseria.
lunes, 26 de mayo de 2008
Absurdos en Clase
Todo empezó así: escribiendo palabras al azar.
Árbol lluvia ciudad/vaho magia rubio parque
mensaje surgir sinagoga sirviente mezcal libro
gorda legajo submarinos escena rasca salvar
seis entre terso grumo verbociferando báscula
calumnia misógino mierda astro sacarina pelo
júbilo fierro estás inconveniente falso sexo
Las escribí horizontalmente. Las releí verticalmente para reírme del absurdo, y para asegurar azar, escribí basándome en una forma medio extraña. La secuencia es la diagonal que va uniendo libro luego mezcal salvar, lueco sirviente rasca báscula, etc.
Así quedó:
al rubio del sol, me abrí como un libro
hacia la magia del mezcal, salvador.
La ciudad emanaba un vaho y empleados rascaban básculas a las clientas gordas;
llovían, nublaban, claros gritos desde la sinagoga, donde la escena del
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa[rabí verbociferando al pelo.
aaaaaaaaaaaa[ grumo del café con sacarina de unas damas que hablaban de sexo.
Recibía mensajes directos del legajo del terso astro luminoso de algún tiempo lejano,
cuando esas gordas basculantes bailaban entre la mierda sin inconvenientes.
Seis misóginos se preguntaban por qué estaban
y lanzaban calumnias de fierro
y júbilo.
jueves, 22 de mayo de 2008
la teoría evolutiva
pisó el cigarrillo y se puso el sombrero, ofendido
con su sobretodo pardo en el hombro, se levantó
rechinó la vieja silla y todos lo miraron.
desenvainó su facón de lágrimas al cielo
y con un grito de desprecio a su nombre
encarnó en uno toda su furia iracunda.
de las heridas salían sus últimos vestigios de risa.
dentro del desconcierto de las masas sentadas
el silencio existencial se manifestó en palabras
supercherías a carne viva mutilaban todo lo cercano
y el hombre de sombrero y tapado pardo se arrepintió
en la mesa llena de amigos sólo quedó
abrió la puerta y cerró despacio al salir
yo se que volverá, pero los nuevos partícipes
son mas jóvenes y fuertes, no podrá contra ellos.
jueves, 10 de abril de 2008
El Alienígeno
Postrado en su silla, suspiró lentamente antes de intentar fallidamente prender un cigarrillo, el último del paquete, con un encendedor gastado. Estaba frustrado, insatisfecho… Cerrar los ojos le molestaba. Volvió a intentar.
-Aquí tiene, señor- Sonrió por la propina una camarera que se acercó- ¿Le sirvo algo?
Él tomó el encendedor y logró el bendito cometido. Subió la mirada sin disimulo y vio a la mujer: bella; su gran sonrisa mostraba como un libro abierto su estupidez. “Podría tener sexo con ella… algún día” Pensó y se vio idiota… Obnubilado por la turbia nube de su imaginación dijo:
-Un café, por favor- y se arrepintió.
-Muy bien- Concluyó mientras le robaba el encendedor de las manos- Ya le traigo-.
Aquel joven era quizás atractivo. Su nariz puntiaguda era rozada por un pelo negro y espeso, el cual, a pesar de su maltrato, se mantenía aparentemente peinado. También tapados por su pelo, sus ojos, de un negro penetrante eran acompañados por unas disimuladas ojeras.
No era capaz de fumar lento. Sabía que era su último cigarrillo y no se podría comprar más por la tarde. Sin embargo, al volver la camarera, ya lo había consumido. Ella dejó el café y se fue antes de que el pudiera entablar una conversación.
El vio el café...no lo tentaba. Estos últimos días fueron para él de suma tristeza y confusión; le cerraron el estómago. “Estoy muy delgado, debería comer” pensó, pero supo admitir que, a pesar de su situación física en declive, estaba más atractivo que antes.
Tomó un trago de café, y notó que éste ya se había enfriado en el corto tiempo en el que él reflexionaba. Con rechazo lo dejó y pidió la cuenta. A su alrededor vio el escenario de un viejo café del Buenos Aires de antaño.
domingo, 30 de marzo de 2008
amor y olvido
tengo un nombre del que se ríe el viento
y este una vez se acercó a tu boca
y ella, dulce e inocente, se tentó
y sola, mi lágrima se evaporó en el éter
paso a paso, dibujo en mi mente la imagen de mis zapatos
como un recuerdo de que estabas ahí delante
sonriendo como soñada, entibiándome
mi sol, feliz, envolvíame en sus brazos.
el vapor que emanaste lentamente al irte
fue el amante de mi recuerdo, atormentador y azul
también nube, viento, orquídeas y lirios
violines, sol en tu rostro y aroma a almohada.
el valle de atardeceres en Do que conquistamos
donde solíamos amar y lagrimearnos hasta darnos vida
se pintó de lija y asbesto, de canas y de silencio.
le dije adiós cuando cayó como lágrima, lágrimas.
ríos de vino, tinta y sangre, ahumados,
brisas colmadas de ceniza, frustraciones
hojas marchitas cayendo sutiles y dulces
todo se levanta en mi contra y luego se va